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Como fundir chocolate


Como fundir chocolate

Fundir chocolate para una receta no es tan fácil como parece. Y es porque la mayoría de recetas nos dicen que hay que fundir el chocolate al baño maria, pero no nos recuerden que el mayor enemigo del chocolate fundido es el agua, y si agua salpica al bol con el chocolate, nos costará mucho mas conseguir un buen chocolate fundido.

También hay otra regla muy importante (y esta es una que procuro aplicar en todo tipo de técnicas de cocina) NO TENER PRISA.

Aquí ofrezco dos trucos para fundir el chocolate que no suelen fallar.

1. Hacer chocolate fundido en el microondas.

Primero, asegurar que el bol y los demás utensilios están perfectamente secos. Luego poner trozos de chocolate en un bol apto para microondas, colocarlo y poner el aparato a 50% de potencia. Cada 30 segundos, pararlo, abrirlo y remover el chocolate. Cuando está casi fundido, reducir los intervalos a cada 10 segundos.

2. Fundir chocolate al baño maría pero no al fuego

Se tarda mas tiempo en fundirse que el método del microondas, pero se hace solito y no tienes que estar pendiente. Se llena una olla grande con agua y se calienta hasta que esté hirviendo. Se ponen los trozos de chocolate en un bol profundo, y se coloca el bol en el agua, sin que el agua llegue arriba de todo claro está. Tapar todo con un paño de cocina grande, limpio y seco (no con una tapa, ya que creará vapor y eso es malo para el chocolate fundido) y hacer otra cosa. A los 25 minutos, volver y remover chocolate. Debería estar fundido de todo. Si no es así, añade más agua caliente y esperar un poco mas.

Freír: consejos y recomendaciones


Freír: consejos y recomendaciones

Todos conocemos el proceso de freír alimentos, sartén, aceite o grasa bien caliente y adentro lo que queramos freír. Sin embargo, ¿sabéis cuáles son las diferencias entre uno y otro método? Aquí te contamos todo sobre freír con grasa o freír con aceite y te dejamos consejos para que tus frituras queden diez puntos.


Para comenzar hay que aclarar que el aceite es un derivado de la grasa, como lo son las mantequillas por ejemplo. Freír implica de por sí cocinar sumergiendo los alimentos en una materia grasosa bien caliente. Pero aquí queremos hacer la diferencia entre el aceite y los bloques de grasa que pueden derretirse en la sartén para freír.

Ahora os vamos a dejar algunos consejos generales para el momento de freír vuestros alimentos. Si bien este método de cocción es delicioso, podéis imaginaros que de saludable tiene poco, desde el momento en que sumergimos nuestros alimentos en grasa!


El aceite debe estar a unos 180 grados para freír, este es el punto ideal. El aceite de oliva es ideal para frituras, pero a altas temperaturas pierde sus propiedades y se vuelve más dañino porque sus grasas se vuelven grasas saturadas (que son malas para el corazón y la salud). Eso sí, seguramente será mucho mas costoso para freír si usamos aceite de oliva.

Entre los consejos básicos os comentamos que es importante que el aceite o la grasa esté a la temperatura adecuada antes de introducir los alimentos. Los mismos deben cocinarse por el tiempo justo y no hay que utilizar demasiadas veces el aceite sin filtrarlo. por último, al retirar los alimentos de la sartén, lo mejor es ponerlo en papel absorbente para deshacerse del exceso de grasa.

El aceite de cocina es en general lo que usaremos para freír en casa, sin embargo, para algunos alimentos, la grasa en bloque es especialmente recomendada por la textura más tierna que deja (especialmente en alimentos levados o por ejemplo los buñuelos).

Fuente: http://www.recetas.net/

Cómo hacer que tus frituras queden doradas y crocantes


Cómo hacer que tus frituras queden doradas y crocantes

Cuando de freír se trata conviene no olvidar algunas reglas básicas para que los alimentos queden dorados y crocantes. El primer paso es introducir los alimentos en aceite bien caliente.

Si se trata de freír pescado, primero hay que rebozarlos con harina, luego pasarlos por huevo batido y, finalmente, si se desea, por pan rallado.
Cuando se quieren freír trozos pequeños de carne y pescado se recomienda utilizar una sartén con tapa para que el aire caliente no escape, pero el vapor sí pueda salir, por lo que la tapa no debe ajustar por completo.

Para que el rebozado no se desprenda durante el proceso de fritura es importante que el pedazo de carne esté bien seco y rebozado.

Para lograr que la carne quede crocante por fuera y jugosa por dentro hay que rebozarla con harina o con huevo y pan rallado. Además, los trozos de carne a freír deben tener un grosor inferior a 3 cm.

La carne debe freírse en una sartén grande y de base pesada para conseguir cocción uniforme.

Fuente: http://www.recetas.net/

Como marinar carne


Como marinar carne

Marinar (o macerar) la carne antes de asarla no solo le da un sabor especial, sino que también hace que tenga una textura más suave y que esté más tierna. Lo ideal es marinar la carne durante toda la noche en la nevera. Se pone la pieza de carne con su marinado en una bolsa de plástico para conservar o congelar alimentos, tamaño grande. Yo suelo poner una bolsa dentro de otra, para mayor seguridad. Cada tipo de carne requiere un macerado distinto. Se puede experimentar con distintos ingredientes según el gusto de cada uno, pero como regla general carnes como el cordero y los aves admiten ingredientes y hierbas dulces, mientras que la ternera no.

Marinar cordero(la foto): Pedir al carnicero que parte la pata según el número de comensales. Meter los trozos de cordero en una bolsa y añadir vino tinto, limónes cortados en cuartos, granos de pimienta, ramitas de romero y/o tomillo, unos dientes de ajo sin pelar, una cebolla cortada, sal y un palito de canela roto en dos trozos. Se agita bien la bolsa y se mete dentro de la nevera durante toda la noche. El día siguiente se ponen la carne y el macerado sin la canela en una fuente para asar.

Marinar pavo o pollo: Se pone el pavo dentro de una bolsa y se hace el siguiente macerado: 1 vaso y media vino blanco semi-dulce, un chorrito de oporto (opcional), medio vaso de zumo de manzana o melocotón, 2 cucharadas de miel, 3 cucharadas de salsa de soja, 5 dientes de ajo, 1 cebolla cortada, 1 cucharadita de hierbas provenzales, el zumo de 1 limón, sal y granos de pimienta. Se mezcla todo muy bien y se echa el macerado en la bolsa. Se agita bien y se mete dentro de la nevera durante toda la noche. En este caso, no se echa el macerado en la fuente del pavo, pero sí se puede utilizar para regarlo durante el asado, o bien para añadir a la salsa.

Marinar ternera: Se pone la ternera en una bolsa. Se prepara el macerado: 4 ajos sin pelar, 1/2 botella vino tinto, 3 cucharadas de mostaza de dijon, 2 hojas de laurel, la piel de medio limón, 2 cebollas cortadas, perejil fresco o de bote, 2 cucharadas salsa de soja, sal y pimienta. Se mezcla muy bien y se echa a la bolsa. Se agita bien y se deja toda la noche. Al igual del marinado para aves, se utiliza el macerado para regar la ternera durante el asado y para la salsa.

Fuente: http://www.recetas.net/

4 errores comunes al saltear alimentos


4 errores comunes al saltear alimentos

Saltear es una técnica ampliamente utilizada que resulta rápida y cómoda para un gran número de alimentos.

Para lograr un buen salteado, es bueno tratar de evitar estos errores comunes:

Error 1: Saltear todo junto
Es muy común que en una receta sea necesario saltear cebolla, morrón, berenjena y carnes, sólo por dar un ejemplo. Sin embargo, estos alimentos no tienen todos los mismos tiempos de cocción. Si colocamos todo junto en la sartén para cuando la berenjena está lista probablemente la carne ya esté demasiado seca.

Es por eso que es recomendable conocer los tiempos de cocción e introducirlos en la sartén para saltearlos en orden, colocando primero los que más demoran y al final aquellos que tan sólo necesitan de un par de minutos. Esto requiere experiencia, pero ayudará a mantener platos sabrosos y coloridos.


Error 2: No tener suficiente temperatura
Una de las características más fuertes del salteado es que sirve para sellar los alimentos. Es decir que en la superficie de ellos se provocará una reacción química que cerrará los poros haciendo que los líquidos queden adentro. Esto trae como resultado comidas con colores atractivos, con un ligero tono dorado por fuera y jugosas por dentro.

Sin embargo, para que este sellado exista es necesario que la sartén y la materia grasa estén a alta temperatura. De lo contrario, el alimento absorberá la materia grasa (aceite o manteca) y no se cocinará apropiadamente.

Para evitar este error es recomendable probar la temperatura de la materia grasa antes de volcar todos los alimentos. Para eso, puede volcarse tan solo una pieza (un trocito de cebolla, por ejemplo).


Error 3: Colocar demasiados elementos
En muchas ocasiones es necesario cocinar grandes cantidades de comida y, para ahorrar tiempo, colocamos todo junto en la sartén. El problema de hacer esto es que al recibir de golpe tantos alimentos a temperatura ambiente o incluso a temperatura de heladera se pierde el calor de la sartén, haciendo que nada se cocine como debe y además demore mucho más tiempo.

Una solución a este problema es cocinar en lotes o tandas, o utilizar más de una sartén al mismo tiempo en diferentes hornallas.


Error 4: No secar apropiadamente los vegetales
Debido a la gran cantidad de pesticidas y otros químicos con los que se cultiva hoy en día, es necesario lavar todos los vegetales antes de utilizarlos en una receta.

Sin embargo, no es suficiente con sólo lavarlos: también es clave que estén bien secos, sin rastros de agua. De lo contrario, al volcarlos en la sartén el agua hervirá y provocará vapor, lo que no dará como resultado un salteado seco y dorado.

Este error puede evitarse secando los vegetales con hojas de papel de cocina o utilizando una centrifugadora.

Fuente: http://www.recetas.net/

Tenga siempre frescas sus verduras


Tenga siempre frescas sus verduras

La próxima vez que note que las zanahorias no se ven firmes como cuando las compro o que la lechuga está algo mustia, ponga en práctica estos consejos. Ene lcaso de las zanahorias debrá sumergirlas en agua y dejarlas durante algunas horas en la heladera. Por otra parte, la planta de lechuga, recobrará su fuerza y su color si corta una rodaja del tronquito y coloca la planta dentro de un recipiente con agua (como si se tratara de un ramo de flores) y las lleva, al igual que las zanahorias, a la heladera.

Fuente: http://www.vidaysalud.com

Aligerar las recetas navideñas


Sustitutos naturales del azúcar consiguen el mismo sabor o uno similar al deseado, pero sin tantas calorías
ensar en dulce es para muchas personas hacerlo en azúcar o en derivados. El azúcar ha sido y es la referencia dulce por excelencia; las recetas de postres, de bollería y de pastelería incluían este universal edulcorante como uno de sus primeros ingredientes. Sin embargo, aunque su aportación proporciona un gran sabor que hace que los productos azucarados sean muy apetecibles, se acompaña de una buena dosis de calorías. En estas fechas, cuando los turrones, mazapanes y demás dulces navideños son azucarados y muy energéticos, se proponen alternativas para elaborar platos dulces pero no azucarados, muy sabrosos y más saludables. Una buena oportunidad para aligerar los postres de los menús navideños.

La clave para elaborar recetas dulces sin azúcar añadido es utilizar sustitutos naturales de este edulcorante para conseguir el mismo sabor o uno similar al deseado. En el recetario de EROSKI CONSUMER se pueden seleccionar recetas de postres que, además, están indicadas en caso de diabetes. De las 44 recetas escogidas para esta ocasión que cumplen con este criterio, la mayoría de ellas hace referencia al uso de las frutas como ingrediente principal. Los postres dulces cuya receta original incluya azúcar u otros edulcorantes desaconsejados para la diabetes, la hipertrigliceridemia o la obesidad, se deberán elaborar sin este ingrediente y será necesario buscar alternativas que evoquen ese gusto dulce original.
Postres con fruta

El empleo de las frutas maduras en la elaboración de recetas tiene un valor añadido: al sabor dulce natural de estos alimentos, se suma un gusto propio, más intenso en algunas frutas (palosanto o caqui, plátano, uvas, higos, cerezas, chirimoya) o más ácido en otras (piña, cítricos, kiwi). La temporada anima a escoger determinadas frutas que permiten deliciosos postres dulces. Con las manzanas reinetas se puede obtener una sabrosa espuma de manzana y postres más sofisticados como el soufflé o la copa de manzana frapé con merengue edulcorado. La pera se puede preparar en compota y acompañarse de castañas. Se potencia el sabor dulce de la piña si se asa al horno, como la propuesta de piña asada con edulcorante e infusión de frutos del bosque, y el plátano, al ser más dulce, facilita elaborar un agradable mousse.

Las frutas maduras dan a las recetas un sabor dulce natural y un gusto más intenso

Los licuados y los zumos de frutas de temporada son una manera inteligente (y ligera) de terminar una comida copiosa. Se sirven fríos para que resulten refrescantes y digestivos, como la receta de espuma de mango, la de licuado de mandarina y manzana, el de manzana, piña y zanahoria o el puré de manzanas y peras.

Las frutas grandes, como el melón, la piña o la sandía, sirven para elaborar unos llamativos postres rellenos, como el melón relleno de frutas o la piña baby, con frutas tropicales. La presentación puede ser tan original como el tipo de alimento o receta escogida. Las frutas en brochetas se comen con mayor facilidad, igual que las macedonias y las frutas asadas en papillote.
Alternativas naturales al azúcar blanco

Los sustitutos más comunes son los edulcorantes artificiales acalóricos. El uso de algunos de ellos, como la sacarina o el ciclamato, es habitual en los recetarios de cocina ligera o adaptada a personas con diabetes. El potente sabor dulce de ambos permite usarlos en muy pequeña cantidad -unas gotitas o muy pocos gramos- para conseguir un dulzor espectacular. Se consigue una receta menos energética y, en este sentido, más saludable, pero el sabor cambia y en algunos platos incluso se desvirtúa. Ante esta limitación, conviene saber que hay otros tipos de edulcorantes naturales que proporcionan un sabor dulce más parecido al original sin cargar demasiado las calorías del plato.

Uno de ellos es el sirope de agave, que se usa como sustituto perfecto del azúcar blanco, puesto que es un excelente potenciador del sabor y del aroma de los alimentos a los que acompaña. Esta especie de miel contiene el doble de edulcorante que el azúcar común gracias a su concentración en fructosa (70-73%) y dextrosa o glucosa (25%).

La miel es un producto con gran concentración de azúcares; fructosa (38%), glucosa (31%) y pequeñas cantidades de sacarosa (1-2%). Su sabor cambia según su origen (miel de flores, de romero, de azahar, de eucalipto, de tomillo, de brezo). Esta particularidad resulta ventajosa cuando se desea dar un toque floral o vegetal a un postre concreto, como el de frutas tropicales con pistachos tostados y yogur aderezada con miel de brezo, la cuajada con miel y nueces, la receta de peras pochadas con miel, cava y lima, la de naranjas con salsa de nueces y miel o el melón a las especias. La miel es imprescindible e insustituible en postres orientales tan específicos como el baklawa de pistachos o la receta de shabakia de miel y sésamo.

La estevia es la última y novedosa apuesta de la industria alimentaria. En Europa, tras la reciente aprobación de su uso por la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) y ya se han comenzado a comercializar en Europa los extractos de estevia en distintos formatos (líquido, cristalizado o en comprimidos). Los principios activos de la planta son los glicósidos de esteviol, cuyo poder edulcorante es entre 250 y 300 veces superior que la sacarosa, con la ventaja de que no aporta calorías ni es cariogénico. Siempre queda la opción de cultivar la planta de estevia y usar las hojas, con gran poder edulcorante, para endulzar las recetas.
ALGARROBA, SUPLENTE DEL CHOCOLATE

La algarroba se usa desde hace años como alternativa al chocolate. Su natural sabor dulce y su escaso contenido en grasa son dos aspectos que le dan ventaja en comparación con el chocolate. Más de la mitad de la composición de esta leguminosa son hidratos de carbono (sacarosa, glucosa y fructosa), de ahí que también se utilice para mejorar y potenciar el aroma y el sabor de variedad de alimentos dulces.

A todos los edulcorantes anteriores se suman una gran variedad de especias, en particular, las más recomendables para elaborar preparaciones dulces. Son la canela, la vainilla, la nuez moscada, el cardamomo, el anís y el clavo, aunque no son especias de uso exclusivo en repostería y pastelería. Algunas de ellas son útiles para mejorar las digestiones. Otras propuestas tentadoras son el mousse de algarroba y frutos secos o los crepes rellenos de frutas con crema de algarroba.
FRUCTOSA, ¿SUSTITUTO DEL AZÚCAR?

La fructosa es un edulcorante con un doble potencial: resulta más dulce que el propio azúcar (sacarosa) a igualdad de peso y las personas diabéticas lo toleran mejor, ya que no afecta tanto a la glucemia (los niveles de azúcar en sangre). Por este motivo, la industria alimentaria la usa en la elaboración de productos de repostería, pastelería y bollería, chucherías o bebidas refrescantes.

No obstante, recientes investigaciones proponen limitar su consumo y el de alimentos que la contengan, en particular los refrescos, zumos y demás bebidas, por su asociación con la obesidad. La fructosa se vende como sustituto del azúcar, pero aporta las mismas calorías que esta: 4 Kcal por gramo. Los productos con fructosa, por tanto, no son los más indicados para quienes tienen exceso de peso.

Alternativas, en salsas de tomate para pizza


Nos ha gustado leer esta entrada en The Kitchn, nos ha encantado conocer que hay más personas que disfrutan actualizando recetas tradicionales para descubrir nuevos sabores y nuevas combinaciones, no todo es salsa de tomate para pizza, hay alternativas para aportar jugosidad y sabor a la masa de pizza.

Cada vez estamos prescindiendo más de la salsa de tomate para pizza, podéis ver algunas alternativas en Gastronomía & Cía. Primero empezamos reduciendo al mínimo la cantidad de salsa de tomate que cubría la masa de pizza, especialmente en la Pizza vegetal, ahora solemos untar la masa con aceite de oliva virgen extra y sobre la base ponemos la cebolla que además del sabor y ese punto dulce, le aporta mucha jugosidad sin restar la textura crujiente a la masa. Las verduras ligeramente saladas y sobre éstas el queso, una vez horneada le añadimos un hilo de aceite picante para pizza y es un lujo para el paladar, tenéis que probarla.

Otra alternativa a la salsa de tomate para pizza es la utilizada en la Pizza de salchichas y espinacas, donde un buen kétchup aporta otros matices en el sabor, aunque como nos gusta mucho el picante, preferimos cubrir la base de pizza con salsa brava, como podéis ver en la Pizza brava con espinacas y frankfurt. Tanto con la salsa brava como con el kétchup (más parecido a una salsa de tomate), la cobertura de la pizza puede ser de lo más variada, desde las tradicionales Pizza funghi, Cuatro Quesos, Cuatro Estaciones… a las más creativas.

Se nos olvidaba mencionar otra pizza que hemos compartido con vosotros y en la que sólo cubrimos la base con aceite de oliva, es la Pizza de sobrasada con vinagreta de miel, en la que prehorneamos la masa y después añadimos la sobrasada que aporta muchísimo sabor y su grasa también proporciona jugosidad.

En la Pizza de aguacate, una pizza altamente recomendable, nos decidimos por sustituir la salsa de tomate por unas rodajas de tomate natural después de pintar la masa con aceite de oliva picante, y ahora vayamos a por alternativas a la salsa de tomate para pizzas más singulares.

La pasta de jengibre y ajo es una excelente opción que podéis probar elaborando la Pizza de pollo, setas y pasta de jengibre y ajo, animaos también a probarla con una cobertura de pescado o marisco, por ejemplo unas gambas, langostinos, salmón… pero estos ingredientes deben incorporarse casi al final del horneado para que resulten jugosos.

Y recorriendo el amplio mundo de las recetas de salsas, imaginad la cantidad de opciones que tenemos para salir de la salsa de tomate para la pizza, como nos comentaban en The Kitchen, una salsa pesto enriquecerá una pizza con tomates naturales, salchichas, queso… El Tapenade aportará un toque mediterráneo a una pizza de verduras, por ejemplo berenjena y calabacín, además de un poco de queso feta o rulo de cabra.

La gremolata, que como sabéis es un sencillo aderezo de ajo, perejil y limón, al que le añadimos aceite de oliva, será muy versátil como cobertura de una pizza, tanto como una salsa barbacoa. Otras propuestas de los lectores son la salsa de cacahuete (hay que probarlo ¿verdad?), el hummus, el requesón o ricota, la mostaza… podemos seguir ampliando las posibilidades, como alternativa a la salsa de tomate para pizza

Consejos para la conservación de los quesos.


Uno de los errores más habituales en la conservación de alimentos, es tratar todos los de una misma especie por igual, sin tener en cuenta las particularidades que, alguno de sus componentes, pueda tener a la hora de plantearnos el sistema de conservación. Hoy hablaremos de los quesos.
Los quesos ricos en agua deben envolverse en un paño ligeramente humedecido.
Los quesos frescos, de consumo inmediato deben conservarse a una temperatura de unos 2ºC.
Los quesos maduros (más de 3 meses de curación) pueden conservarse en la parte central del frigorífico (entre 4º y 7ºC).
Los quesos ahumados se conservan muy bien en el cajón de la fruta.
Cubrir bien el corte del queso con una lámina de papel de aluminio o de plástico para evitar la pérdida de humedad.
Si se quiere conservar un queso entero, es conveniente envolverlo cuidadosamente en papel encerado.
Es conveniente sacar los quesos del frigorífico con tiempo suficiente para que recuperen la temperatura ambiente antes de ser consumidos.

Aderezos rápidos para ensaladas


Aliños, aderezos para ensaladas (rápidos y fáciles
Vinagreta. La salsa vinagreta es uno de los más clásicos aliños. Se emplea para todas las ensaladas. Receta rápida: se echa sal y pimienta al gusto en un bol, se agrega una porción de vinagre y se mezcla con lo anterior; una vez disuelto, se agrega aceite (el triple más que de vinagre) y se mezcla hasta que emulsione (pierda transparencia y espese ligeramente). Si el vinagre es balsámico o de jerez es recomendable reducir su cantidad, dada la fuerza de sus sabores.
Aliño Francés. Es otro clásico que vam uy bien con aquellas ensaladas de hoja, ensaladas verdes, etc. Receta: agregar a la receta de vinagreta básica anterior una cucharadita de azúcar o miel y una de mostaza.
Salsa Yogurt. Ideal para las ensaladas de pepino, papas y ensaladas verdes en general. Es el secreto de las ensaladas para la cocina de oriental, árabe, etc. Receta: Mezclar yogurt natural con aceite, vinagre y unas hojitas de menta. Una opción para este aderezo es utilizar la mitad de queso fresco y mitad de yogurt.
Mayonesa. Es perfecta para todo tipo de ensaladas, especialmente de zanahorias y col. Receta: Hacer una rápida mayonesa en la batidora, poniendo un huevo, 200 mililitros de aceite de oliva, dos cucharadas de vinagre (o zumo de limón); sal y una punta de mostaza. Hay muchos trucos para enriquecer la salsa mayonesa para ensaladas

Receta de pan Puri


Ingredientes:

¾ taza de harina de maíz
¼ taza de harina de trigo
3-4 cucharadas de aceite vegetal

Preparación:

Tamiza ambas harinas juntas, y agrega un poco de sal. Agrega el aceite vegetal y mezcla bien. Luego, comienza a agregar agua poco a poco, hasta que obtengas una masa un poco firme.

Estira bien la masa hasta que quede fina y córtala en círculos más o menos del tamaño de tu mano.

Coloca una sartén amplia o un wok, con 2 tazas de aceite, a calentar. Cuando el aceite esté bien caliente, comienza a colocar los discos de masa, cocinándolos hasta que queden dorados y bien crocantes.

Usa tu nueva receta de pan puri para acompañar todas tus comidas vegetarianas o, si te animas, asiáticas.

Cómo preparar ravioles fritos


Ingredientes:

50 a 100 ravioles frescos
Aceite para freír
Sal
Pimienta
Cebolla de verdeo o perejil

Preparación:

Lo primero que debes tener en cuenta que el único tipo de pasta que puede freírse es la pasta fresca, por lo tanto, todo tipo de pasta fresca puede freírse. Hoy prepararemos ravioles, y aquí hay una nueva acotación que debemos hacer, CASI todos los rellenos de ravioles se pueden freír: no es conveniente escoger ravioles de verdura, puesto que no quedarán bien , y los de jamón y queso son siempre la mejor elección.

Coloca suficiente aceite en una sartén y caliéntalo bien. Luego coloca los ravioles dentro y déjalos hasta que queden dorados y voltéalos para dorarlos del lado contrario. Bus ca que queden bien dorados y luego colócalos sobre papel absorbente para retirar el exceso de aceite.

Espolvoréalos con sal y pimienta y si gustas, con cebolla verde picada bien fina, o perejil.

Puedes colocarlos en una fuente y acompañarlos con salsas de todo tipo, como mayonesa, ketchup, salsa golf o alguna otra que sea de tu agrado.

Cómo preparar tostadas de canela


Ingredientes:

2 rebanadas de pan de molde
mantequilla a temperatura ambiente
1/4 cucharadita de canela
1 cucharada de azúcar

Preparación:

En un pequeño recipiente o en un frasco combina la canela y el azúcar. Deben quedar bien mezclados. Tuesta el pan y luego untalo con mantequilla. Espolvorea el azúcar con canela sobre el pan tostado con mantequilla. ¡Prontas!

Cómo hacer una barra de chocolate


Ingredientes:

- chocolate (de leche o semi-amargo)
- frutas secas (albaricoques, uvas pasas, cáscara de naranja confitada, arándanos y cerezas)
- frutos secos (avellanas tostadas, nueces, almendras y pistachos)

Preparación:

Cubre una bandeja para hornear con papel pergamino. Vierte agua tibia (no caliente) y funde el chocolate en el molde ya preparado. Esparce el chocolate uniformemente con una espátula pequeña. Espolvorear los frutos y las frutas secas por encima del chocolate. Guarda en el congelador durante unos 20 minutos aproximadamente.

Corta las barras antes de que se endurezca completamente. Si quieres darle un aspecto más rústico, deja que se endurezca completamente antes de romperlo en pedazos. Conserva en un lugar fresco y seco.

Como hacer compota de manzana


Ingredientes:

1 kilo de manzanas
50 gramos de azúcar
1 ramita de canela

Preparación:

Pela las manzanas, pártelas en 4 trozos y retirales el corazón. Coloca las manzanas al fuego con un vaso de agua, el azúcar y la rama de canela. Cocina a fuego lento removiendo con un cucharón de madera durante 15 o 20 minutos. Cuando las manzanas estén desechas retiralas del fuego, quita la rama de canela y vierte la compota en un recipiente de cristal. Tapala con papel film y conservala en un lugar fresco.

Hierbas que realzan las comidas


Una adecuada combinación de hierbas puede convertir un plato tradicional en un delicado majar. Le contamos cómo preparar algunas mezclas que darán un toque único a sus platos.

Un condimento de finas hierbas de prepara con partes iguales de perifollo, cebollín, perejil y estragón, mientras que si quiere lucirse con un bouquetgarní necesitará 3 ramitas de perejil, 1 hoja de laurel y 1 ramillete de tomillo.

Otra combinación muy aromática es la mezcla de orégano, romero, tomillo, ajedrea, mejorana y lavanda fresca.

Para la carne de ternera utilice partes iguales de romero, tomillo, ajedrea, cáscara de naranja y perejil y para el cordero emplee romero, tomillo, ajedrea, menta y perejil.

La salvia, el tomillo y la mejorana son ideales para acompañar la carne de cerdo y en los platos con aves aporte un toque de sabor agregando idénticas proporciones de perejil, tomillo, mejorana, estragón, hojas de laurel y un poquito de enebro en las de caza.

Los mariscos también se pueden condimentar con eneldo, estragón y cáscara de limón.

Cómo sacar el olor a quemado de la comida


El olor a quemado de la comida es algo muy desagradable para cualquier cocinero. Nadie quedará bien cuando presente un plato con invitados en la casa, y el mismo tenga olor a quemado. En primer lugar, vamos a decir que este es un problema ya generado. No se van a explicar los consejos para que la comida no se queme, sino para poder solucionar ese inconveniente en el caso de que se haga presente. La comida ya estaría estropeada, pero todavía se puede salvar. Hay que ser un poco hábil en la cocina y hacer algunos pasos para recuperar una comida que parecía estar muy cerca del tacho de la basura.

Una buena opción para cumplir con ese objetivo, es apartar la cazuela rápidamente del fuego cuando notamos que el periodo de cocción se excedió. En ese momento se tiene que pasar la cazuela hacía otra que esté completamente limpia. En esta acción, no se tiene que rascar el fondo, ya que de esa manera se puede coger algún alimento del fondo que no se encuentre en buen estado.

Pero si se tratase de arroz o de legumbres, hay otro método para llevar adelante. En primer término se tiene que repetir el hecho de volcar los elementos en otra cazuela, pero además de ésto, se tiene que incorporar una hoja de lechuga y dejarla cocer un tiempo muy corto. Esto se tiene que desarrollar con la tapa puesta, y agregando un poco más de líquido a la cocción. Esto es fundamental para que se pueda llegar a la finalidad que se está buscando.

Plazos para conservar alimentos en el congelador


Siempre me preguntaba cuánto tiempo máximo podía tener congelados ciertos alimentos hasta hace unos meses compré un nuevo frigorífico-congelador y en el libro de instrucciones vino una tabla muy completa con plazos de congelado según el tipo de alimento y normas de descongelación.

Como me parece sumamente interesante, reproduzco los alimentos más comunes aquí. No es exactamente un "truco", pero sí considero que muchos lo pueden encontrar interesante.
Congelar pan fresco: Se puede guardar pan fresco en el congelador un máximo de 3 meses (además no se debe guardar nunca en el frigorífico, porque esto hace que se pase antes). Descongelar a temperatura ambiental.
Congelar galletas caseras: Se pueden congelar en un recipiente hermético durante hasta 6 meses. La masa también.
Congelar mantequilla: Se puede congelar la mantequilla de 6 a 9 meses. Dejar en su papel original y luego envolver con papel alumunio o bolsa para congelar
Congelar quesos: Los quesos se pueden congelar durante hasta 6 meses. Descongelar en el frigorífico para evitar que se deshaga una vez descongelado.
Congelar Yogur: Se puede congelar durante hast 2 meses aunque el proceso de congelación provoca cambios en la textura
Congelar huevos frescos: Se pueden congelar las claras de heuvo (la mejor forma de hacerlo es en una cubitera para hielos. Una vez congeladas, se trasladan los cubidos de clara de huevo - una clara por cubito - a una bolsa para congelar). Las yemas no congelan bien. Y los huevos enteros frescos o duros tampoco.
Congelar fruta: Es mejor congelar albaricoques, uva, melocotones, peras y ciruelas en conserva. Los plátanos se pueden congelar enteros, o se puede machacar la pulpa, congelar esta en una bolsa para congelar, y luego utilizarla en postros o tartas. Frutas del bosque y cerezas se pueden congelar enteras y crudas, primero se ponen en una bandeja para congelarlas de forma individual, luego una vez congeladas, se trasladan a una bolsa o un cajita de plástico hermético.
Congelar zumos: Los brics de zumos se pueden congelar durante hasta 12 meses.
Congelar jamón: Se puede congelar jamón durante hasta 2 meses, aunque es posible que cambie tanto el sabor como la textura.
Congelar bacon o panceta: Se puede congelar durante un mes. Dejar en su envoltorio original y envolver con otro.
Congelar carne picada: Se puede congelar carne picada (ternera, pollo, pavo, cordero, cerdo...) durante hasta 4 meses. Envolver en una bolsa para congelar y luego en una capa de papel aluminio
Congelar Sopas, caldos y cremas: Se pueden congelar todo tipo de caldos durante hasta 6 meses sin que pierda sabor o propiedades. Es preferible congelar en raciones.
Congelar pescado blanco: Se puede congelar el pescado blanco durante hasta 6 meses. Sacar de su envoltorio, lavar y envolver en una bolsa de congelar
Congelar pescado azul: Se puede congelar pescados como atún, salmón y caballa durante hasta 3 meses antes de que empiece a perder propiedades y sabor
Congelar frutos secos: Se pueden congelar los frutos secos durante 2 años. Y si se quieren conservar sin congelar, es mejor conservarlos en la nevera, donde también tienen una larga vida (1 año) y no se pondrán rancios.
Congelar verduras: Se pueden congelar todo tipo de verdura excepto alcachofas y se mantendrán de 8 a 12 meses como regla general sin perder propiedades. Para congelar tomates, es mejor cortarlos en cuartos y congelar en bolsas, luego utilizar para guisos, salsas y sopas. No se deben congelar lechugas u otras hojas que utilizamos para ensalada, ya que no solo se ponen flácidas, sino se llenan de agua y pierden su sabor.

Bueno, hay mas alimentos, pero creo que es muy largo este truco ya. Si alguien quiere saber tiempo de congelación de un alimento que no he puesto, me lo puede preguntar en comentarios y lo busco.

Como hacer yogur árabe


Los amantes de la comida árabe saben que el yogur es uno de los ingredientes estrella en muchos platos, así como también saben que le agrega un sabor especial a la comida. Para que puedas preparar tu propio yogur y lo uses en la cocina árabe, te presento esta receta de yogur árabe.

Eso si, antes de comenzar te cuento que puedes prepararlo con leche entera o descremada, pero que quedará más firme si lo haces con leche entera.

Ingredientes:

1,5 litros de leche
170 gramos de yogur de vainilla

Preparación

Calienta la leche en una cacerola amplia, con el fuego a punto medio y revolviendo constantemente para que no se queme. Deja que hierva e inmediatamente retira del calor. Reserva la leche en la cacerola hasta que se enfríe.

Cuando la leche esté en un punto en que su calor no queme, agrega el yogur y revuelve bien, hasta que se integre.

Coloca la mezcla de leche y yogur en un recipiente de cerámica y cúbrelo con papel film. Coloca una manta a un paño de cocina amplio al rededor del recipiente de cerámica y reservalo durante 10 a 12 horas, preferentemente en horas de la noche. Al otro día, cuando retires el paño de cocina verás que tendrás un recipiente lleno de yogur para que uses en todas tus recetas de cocina árabe.

Cómo preparar barras de frutos secos


Ingredientes:

6 cucharadas de harina
1/8 cucharadita de bicarbonato de sodio
1/8 cucharadita de polvo de hornear
1/4 de cucharadita de sal
6 cucharadas de azúcar moreno
2 tazas de almendras o nueces, tostadas y picadas en trozos grandes
1 ½ tazas de dátiles sin semillas y en cuartos
1 taza de mitades de albaricoque secos
1 huevo grande
½ cucharadita de extracto de vainilla

Preparación:

Precalienta el horno a 160º C y coloca la parrilla en el centro del horno.

En un recipiente grande, mezcla la harina, el polvo de hornear, el bicarbonato de sodio y la sal. Añade el azúcar morena, las nueces, los dátiles y los albaricoques. Utiliza los dedos para mezclar las frutas, separando las piezas que se peguen entre sí.

Bate el huevo y la vainilla en un recipiente pequeño, y luego mezcla con la mezcla de frutos secos hasta que todo está cubierto con la masa. Extiende la mezcla en el molde y presiona suavemente para igualar la superficie.

Hornea durante de 35-40 minutos hasta que la parte superior de las barras esté dorada y se haya alejado un poco de los lados de la olla. Deja enfriar.

Para cortar las barras utiliza un cuchillo afilado y pesado, así garantizarás buenos cortes.